¿Embriagarse los fines de semana significa ser alcohólico?

Tengo 21 años y tengo una duda respecto a los problemas con el alcohol.  Sólo bebo los fines de semana o cuando salgo, no considero que tenga algún problema, pero a veces con mis amigos, bebo en grandes cantidades y me cuesta controlarme. Muchas veces termino  borracho. ¿Esto significa que puedo ser alcohólico?

El beber en exceso es un factor de riesgo importante para el alcoholismo. El peligro está, en que el alcohol al ser una droga, puede crear adicción. Aunque solo bebas alcohol los fines de semana puedes ser considerado un bebedor, si lo haces todos los fines de semana y necesitas hacerlo para disfrutar con la gente con la que compartes tu tiempo de ocio. Sin embargo, no siempre podemos decir que existe una dependencia al alcohol, se deben considerar una serie de síntomas y criterios diagnósticos para establecer si realmente nos encontramos ante un caso de alcoholismo.

El consumo abusivo de alcohol entre los jóvenes es una conducta de riesgo para la salud, pues consumen grandes cantidades de alcohol, intoxicándose frecuentemente, lo que puede llevar al alcoholismo. Además de la posibilidad de generar adicción, la intoxicación por alcohol implica serias dificultades para los jóvenes que atentan contra su vida como el contagio de enfermedades de transmisión sexual, daños hepáticos y neurológicos, embarazos no deseados, violaciones, el consumo de otras drogas, pérdida de amigos y apoyo familiar, hurtos, y accidentes de tráfico, entre otros.

El consumo excesivo de alcohol en la adolescencia está asociado a los efectos gratificantes y placenteros a corto plazo de la ingesta de alcohol, a la decisión personal de incorporar el alcohol en la vida de la persona, y por imitación de la conducta de los amigos que también consumen alcohol. Siendo este último, el motivo principal de consumo de alcohol en la adolescencia. En este sentido, dentro de las explicaciones posibles de porqué las personas consumen alcohol, se encuentra el que produce la desinhibición y sensación de poder, que hace que las personas hagan cosas que en otras situaciones no se atreverían a hacer. Se ha comprobado además, que la cantidad de consumo se ajusta al consumo de otros, lo que indicaría que consumir alcohol con amigos que consuman de manera excesiva, hará que se aumente su consumo. Por otra parte, el malestar que provoca la abstinencia (tener un “mono”) hace que se desee consumir nuevamente y se mantenga un círculo vicioso de consumo.

Muchos jóvenes consideran normal emborracharse los fines de semana para pasarlo bien y lo siguen haciendo. Existen factores culturales que inciden en estas conductas, como la presencia de alcohol en celebraciones familiares y sociales, etc. Sin embargo suelen ser los familiares más cercanos de los jóvenes los que se dan cuenta de los excesos del consumo de alcohol, por las frecuentes intoxicaciones y porque cada vez más, necesitan tomar en mayor cantidad para emborracharse. Si bien no todos los jóvenes que beben en exceso son alcohólicos, es probable que muchos de ellos lleguen a serlo.

Es necesario distinguir entre el consumo abusivo de alcohol y la dependencia al alcohol, para evitar confusiones que provoquen ideas erróneas respecto al tema. Las personas con dependencia al alcohol tienen enormes dificultades para dejar de beber de forma espontánea y, aunque puedan estar sin beber algunos períodos más o menos largos, es muy probable que recaigan en el consumo. La aparición de los síntomas del alcoholismo se darán cuando la persona asume que no puede dejar de beber voluntariamente y se da cuenta de los daños ocasionados en la familia.

Si se tiene la sospecha de ser dependiente al alcohol, seria conveniente evaluar el control personal respecto al consumo. Si se producen síntomas de abstinencia cuando se deja de beber como ansiedad, palpitaciones, y sudoración, junto con un deterioro importante en otros aspectos de la vida a causa del consumo, entonces se sugiere hablarlo con los padres y/ o consultar directamente a un profesional médico o psicólogo que pueda orientar en cuanto a dónde acudir.

Para saber más:

http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1132-05592010000300006&script=sci_arttext

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